Antes de pedir presupuesto¿Talar, podar o dejarlo como está?
Si el árbol está sano y solo molesta, casi siempre basta con podarlo. Se aclara la copa para que pase la luz y el aire, se quitan las ramas que tocan el tejado o la fachada y se baja algo de altura. Lo que no conviene es desmocharlo, dejando solo el tronco y los muñones: el árbol se debilita y vuelve a brotar con ramas más frágiles.
Si está seco, enfermo o inclinado hacia la casa, mejor que lo vea alguien que sepa. Un tronco hueco, setas en la base, grietas o raíces levantadas son señales de que puede caer. La empresa te dice si se puede salvar con una poda o si hay que talarlo.
Si hay que talarlo y está pegado a algo, se baja por partes. Cuando no hay sitio para tirarlo entero, un podador sube con cuerdas y lo desmonta desde arriba, o se usa una grúa. Es más lento y más caro, pero no se rompe nada.
Antes de talar, pregunta por el permiso. En el casco urbano de los pueblos de Madrid, la mayoría de los árboles de cierto tamaño están protegidos por ley, también en tu parcela. Te lo explicamos justo debajo.